1. Necesitamos objetivos, metas, sendas que recorrer.

“¡Quien no sabe a dónde va, no llega a ninguna parte!” solemos decir; por eso cada curso tenemos la NOVEDAD de marcarnos un objetivo, una meta, un ideal para seguir creciendo.

2. Ven y verás, una frase con historia y alma.

Este slogan se sumerge en uno de los textos más bonitos del evangelio de San Juan.  Es la historia en el que el evangelista narra la vocación de los dos primeros seguidores de Jesús. Así nos lo cuenta cuando dos discípulos de Juan el Bautista, fijándose en Jesús, comienzan a seguirle. Se inicia así un diálogo que marcará sus vidas:

“Se volvió Jesús y, viendo que le seguían, les preguntó: ‘¿Qué buscáis?’. Ellos le dijeron: ´Rabbí (que significa Maestro), ¿dónde vives?’. Les respondió: ´Venid y veréis’. Fueron y vieron dónde vivía, y permanecieron aquel día con él.”  (Jn 1, 35-47)

El Evangelio de Juan expresa con dos verbos la invitación a experimentar en la propia vida: venir y ver. ¡Que no te lo cuenten, ven y míralo por ti mismo! Quedarnos con Jesús, estar con Él, es cuestión de experimentarlo y vivirlo. Y aquellos hombres, se quedaron para siempre con él, fueron sus primeros apóstoles.